Tecnología

 

 


El principio básico en que se basan nuestros productos de protección personal es el blindaje integrado. Bajo la cubierta de cada Mercedes-Benz Guard, se incorpora en fábrica un conjunto completo de componentes de blindaje prácticamente invisibles desde el exterior. De ese modo se obtiene un vehículo completamente autónomo, capaz de soportar esfuerzos especiales y extremos.  

En concreto, esto significa lo siguiente: se equipa y se refuerza la totalidad del vehículo con componentes de protección altamente efectivos, y muy especialmente en las zonas inaccesibles en un vehículo terminado. En una línea de producción separada, aislada de miradas indiscretas, nace capa por capa la envoltura de acero que convierte el habitáculo de su Mercedes-Benz Guard en un entorno protegido. Todos los modelos equipan tecnología de seguridad al más alto nivel.  

 

Sistemas electrónicos de control de la estabilidad, armonizados para optimizar la seguridad.

De ESP® a ABS: todos los sistemas electrónicos de regulación de un Mercedes-Benz Guard se armonizan con precisión al aumento de peso y sus consecuencias para las propiedades físicas de la conducción. El resultado es un comportamiento seguro en curvas, incluso en situaciones extremas. 

 

Tren de rodaje optimizado que brinda elevado confort a pesar del aumento del peso.

Los ingenieros encargados de desarrollar un modelo Mercedes-Benz Guard tienen que afrontar un desafío especial: conservar el confort y el dinamismo del vehículo de serie a pesar del aumento de peso del modelo blindado.
Gracias al dimensionado perfecto de los componentes del tren de rodaje y de los frenos, el comportamiento de marcha de los modelos Mercedes-Benz Guard es casi idéntico al de los vehículos de serie. Los ocupantes gozan en todo momento de una sensación de conducción segura, en conjunción con grandes reservas de dinamismo.

Todos los componentes relevantes, como, por ejemplo, los semiejes, los brazos de la suspensión, los muelles y los amortiguadores se adaptan específicamente al sobrepeso de los elementos del blindaje y a los cambios resultantes en las condiciones físicas de la conducción.

 

Soluciones inteligentes estudiadas al detalle: protección sin fisuras mediante construcciones de elementos solapados.

Todos los modelos Mercedes-Benz Guard brindan amplia protección a los ocupantes del habitáculo. En los posibles puntos débiles, como las juntas de las puertas, los bordes del capó o las transiciones entre el metal y el cristal, un ingenioso diseño mecánico con elementos solapados reforzados por elementos armados con acero especial completa la acción del blindaje.

De esa manera se impide con efectividad la penetración de proyectiles en el habitáculo. Un Mercedes-Benz Guard ofrece a sus pasajeros una protección alta o muy alta, con la calidad de fabricación típica de Mercedes, incluso en los lugares que son inaccesibles en el vehículo acabado.

 

Tecnología de neumáticos: avanzar, también en situaciones extremas.

Todos los modelos Mercedes-Benz Guard cuentan con neumáticos que permiten continuar la marcha incluso con una pérdida total de presión. Según el nivel de protección y el modelo se utilizan diferentes sistemas. 

 

Acristalado, protección invisible con acción especial.

El acristalado de los vehículos blindados Mercedes-Benz Guard cumple las más altas exigencias de seguridad. Es inastillable, resistente a las balas y, al mismo tiempo, muestra una excelente calidad óptica. Los sofisticados refuerzos en la zona de las ventanillas, las puertas, los marcos y las bisagras constituyen un reto muy importante para los ingenieros.

Las bisagras tienen que soportar el mayor peso de las puertas, que pueden llegar a pesar 150 kilogramos. Este sobrepeso se debe sobre todo a las lunas blindadas de las ventanillas, reforzadas con policarbonato de alta resistencia. A diferencia de los vehículos de serie, las ventanillas tienen un accionamiento hidráulico para garantizar una apertura y un cierre impecables. 

Un ingenioso sistema de elementos solapados impide la penetración de proyectiles en la zona de transición entre el metal y el cristal, un posible punto débil del blindaje.