SLK Roadster: diseño

 

El diseño fascinante le viene de familia.


El diseño del nuevo SLK destila placer al volante y estética purista. Las líneas fluidas, los materiales nobles y los acabados de alta calidad hasta el último detalle hacen del SLK un roadster sin parangón en su segmento, con techo como sin él.

 

Exterior: elegancia deportiva hasta el último detalle.

Una mirada al frontal, con sus llamativas aberturas para la entrada de aire, basta para reconocer su pertenencia a la familia de deportivos Mercedes-Benz. La perspectiva lateral revela una línea de coupé rematada con unos musculosos guardabarros traseros y una zaga corta, que deja intuir su temperamento incluso a motor parado. Al abrir el techo retráctil, éste desaparece completamente en el maletero y deja al descubierto la genuina silueta de un roadster.

 

Interior: el carácter se aprecia en el diseño.

Si el rasgo dominante en el exterior es el dinamismo, en el interior lo es el lujo deportivo. Los materiales exclusivos han sido cuidadosamente seleccionados y combinados. El diseño deportivo del puesto de conducción es ergonómico y ha sido concebido pensando especialmente en el conductor.

El puesto de conducción con el volante deportivo multifunción de tres radios en napa con sección inferior plana y los asientos deportivos con reposacabezas integrados muestran reminiscencias del automovilismo. Las superficies metálicas de cromo plateado y la consola del cambio de aluminio cepillado subrayan de forma exclusiva el carácter deportivo del nuevo SLK.

El SLK puede encargarse opcionalmente con la iluminación de ambiente SOLAR rojo. Elementos de fibra óptica iluminan las molduras, los apoyabrazos, los portamapas en las puertas y la consola central , creando una agradable luminosidad al conducir de noche.